Un nuevo estudio de Faunalytics puso el foco en una generación clave para el futuro de la alimentación en India: jóvenes adultos de la Generación Z que todavía viven con sus familias.
La investigación encuestó a 801 personas de entre 18 y 28 años y encontró un dato muy significativo: el 58% se identificó como algún tipo de “reductor de carne”, incluyendo personas veganas, vegetarianas, pescetarianas o reducetarianas. Solo el 42% se identificó como omnívoro.
El estudio también mostró que la apertura al veganismo es mayor de lo que muchas veces se supone. Entre quienes todavía no eran veganos, el 50% dijo que era probable, muy probable o extremadamente probable que adoptara una alimentación vegana en el próximo año.
La noticia es especialmente interesante porque India tiene una relación compleja con la alimentación. Es un país con una larga tradición vegetariana, pero también con fuertes vínculos culturales con los lácteos, diferencias religiosas, desigualdades sociales y un crecimiento del consumo de productos animales en algunos sectores jóvenes.
Por eso, el dato más importante quizás no sea solo cuántas personas reducen carne, sino cuál es la principal barrera para avanzar hacia una alimentación más vegetal. Según Faunalytics, el obstáculo más mencionado no fue la idea de que el veganismo sea “occidental” o ajeno a la cultura india, sino la falta de información práctica.
El 59% de las personas encuestadas señaló que necesitaba más información sobre dietas basadas en plantas. También aparecieron preocupaciones vinculadas a la salud, las compras, las opciones al comer fuera de casa y el lugar de los lácteos dentro de la identidad cultural.
El estudio ofrece una enseñanza importante. No alcanza con explicar por qué cambiar; también hay que mostrar cómo hacerlo. Recetas, compras, sustituciones simples, opciones accesibles y formas de compartir la alimentación vegetal con la familia pueden ser tan importantes como los argumentos éticos o ambientales.
El informe también destaca que la cocina familiar cumple un rol central. Muchos jóvenes viven con sus padres y no controlan por completo lo que se compra o cocina en el hogar. En ese contexto, el cambio no depende solo de una persona, sino también de conversaciones, acuerdos y propuestas que puedan integrarse a comidas conocidas.
El estudio muestra que las nuevas generaciones están más abiertas a reducir el consumo de animales y a explorar alternativas. El desafío ahora es acompañar esa apertura con información clara, opciones reales y una comunidad que haga el camino más simple.
El futuro del veganismo no depende solo de convencer. También depende de facilitar y por eso desde Go Vegan intentamos ser un facilitador con un resumen de toda la propuesta disponible en Uruguay.
India: reducir carne ya es parte del cambio cultural
Un estudio de Faunalytics encontró que muchos jóvenes indios ya reducen carne y muestran apertura al veganismo.